Limpieza de los instrumentos de transmisión: ¿qué es lo que espera?

La profesión odontológica, los tratamientos y las técnicas afines han evolucionado a lo largo de los años, lo mismo que los procedimientos de higiene. Hoy en día, el proceso de mantenimiento de los instrumentos implica unos protocolos y procedimientos de higiene complejos que necesitan replantearse, optimizarse y actualizarse periódicamente conforme a los últimos avances en ciencia y tecnología. Algunos productos resultan más difíciles de descontaminar que otros, como es el caso de los instrumentos de transmisión, como por ejemplo las turbinas y las piezas de mano rectas y anguladas, también denominadas de alta y baja velocidad.Resultan difíciles de limpiar y esterilizar sin un equipamiento adecuado y unos procesos específicos, además de exigir unos mayores requisitos de validación para demostrar que el proceso es correcto.

Una limpieza adecuada es la base de todo proceso de mantenimiento y resulta fundamental para una esterilización segura. Durante la esterilización, los residuos, detritus, lípidos y proteínas de la sangre, etc. representan un obstáculo para el vapor. Como ya especifican la mayoría de las directrices: "solo pueden esterilizarse los instrumentos limpios".

Los instrumentos deben estar limpios y visualmente libres de residuos orgánicos (lípidos y proteínas sanguíneas, biopelículas), depósitos minerales, residuos y manchas antes de la esterilización por vapor. Una limpieza apropiada contribuye a reducir la población microbiana.

Como muestra el círculo de Sinner, la limpieza combina cuatro factores que interactúan en proporciones variables:

Círculo de Sinner

Círculo de Sinner

  • Acción química
  • Acción mecánica
  • Temperatura
  • Tiempo de contacto

Si se reduce un factor, la pérdida debe compensarse aumentando uno o varios de los factores restantes.

Los productos químicos representan la acción de una solución de detergente ácida o alcalina. Los detergentes contienen surfactantes con propiedades de limpieza que actúan como agentes humectantes, espumantes, emulsionantes y dispersantes. La eficacia aumenta o se reduce en función de su concentración. Sin embargo, unas concentraciones elevadas de detergente pueden suponer unos mayores costes de uso, requerir un enjuague adicional y provocar daños en los instrumentos.
La elección del detergente depende del tipo de contaminación (orgánica, mineral, microbiana, etc.), el tipo de superficie, el acabado de la superficie (suave, áspera, arañada) y la forma del instrumento.

El factor mecánico genera fricción y presión, es decir, la fuerza necesaria para eliminar la suciedad, así como renovar la solución limpiadora en contacto con el instrumento. Además, esto ayuda a dispersar la suciedad.
Si no se utiliza ningún equipo, la persona que realice la limpieza manual será quien se encargue de la acción mecánica mediante el frotado y cepillado de los instrumentos.

La temperatura reduce las tensiones superficiales de los líquidos, acelera las reacciones químicas (humectante, espumante), suaviza la suciedad y los residuos y mejora la penetración del surfactante. La temperatura mejora la acción del detergente, pero cabe destacar que la temperatura no debe superar los 45 °C para prevenir la fijación de las proteínas sanguíneas en las superficies.

El tiempo de contacto estrictamente vinculado a la duración del proceso de limpieza es el resultado de los otros tres factores.

El reto del proceso de mantenimiento manual de los instrumentos de transmisión

Las piezas internas de los instrumentos de transmisión se miniaturizan constantemente y se vuelven cada vez más complejas, lo que supone unos desafíos cada vez mayores para los procesos de limpieza. Se montan componentes hechos de diferentes materiales (compuestos, goma, aleaciones de acero), así como con componentes electrónicos.

instrumentos de transmisión

Salvo que los instrumentos puedan desmontarse, no resulta nada fácil la limpieza manual de todas las piezas internas como engranajes, sistemas de pinza, rodamientos de bolas, pequeños tubos de spray y toberas, etc. ¡Los instrumentos de transmisión no podrán empaparse o limpiarse en un baño ultrasónico, aspecto que por otro lado no le sería de ayuda!

Normalmente se recomienda limpiar las superficies externas con cepillos suaves bajo un chorro de agua procurando que no entre demasiada agua corriente en el interior de los instrumentos.

Después de la limpieza y el secado, los instrumentos deben lubricarse antes de empaquetarse y esterilizarse. Completa este paso manualmente con lubricante propelente puede provocar un exceso de lubricación si no se realiza correctamente, aumentando el coste de mantenimiento de los instrumentos, además de no ser respetuoso con el medio ambiente.

Teniendo esto en mente, estamos de acuerdo en que el proceso de mantenimiento de los instrumentos de transmisión supone todo un reto. Ya que si no se realizan estas operaciones correctamente, es probable que se reduzca la vida útil de los instrumentos hasta un 50%. Cabe destacar que esto podría afectar a los instrumentos no esterilizados con implicaciones directas para la seguridad del equipo y de los pacientes. Los instrumentos de transmisión pasan de la boca de un paciente a la boca de otro, aumentando el riesgo de enfermedades de transmisión sanguínea como la hepatitis B, C, D y VIH.

¿Qué sucede con el mantenimiento automatizado?

El protocolo de higiene para el proceso de mantenimiento de los instrumentos de transmisión comienza por la desinfección previa inmediatamente después del uso. Normalmente el auxiliar de odontología frotará los instrumentos con una toallita desinfectante mientras los desconecta del acoplamiento o del micromotor.

Los siguientes 4 pasos esenciales pueden realizarse mediante máquinas/procesos específicos.
Sin embargo, debe resaltarse que no todas las máquinas cumplen los 4 pasos. Algunas máquinas lubrican y limpian por dentro exclusivamente, mientras que otras simplemente lubrican. Los termodesinfectadores pueden limpiar por dentro y por fuera, pero no lubricar. En estos casos, todavía son necesarias una o varias operaciones manuales adicionales. Antes de realizar una compra, es de vital importancia comprender las características que nos ofrece el fabricante, es decir, tener claros los pasos de tratamiento previo que cumple dicha máquina.

protocolo de higiene
4 pasos de tratamiento previo

¿Cómo pueden las máquinas realizar el proceso de mantenimiento de los instrumentos de transmisión correctamente?

Obviamente, estamos hablando de dispositivos "todo en uno", que limpian por dentro, por fuera, enjuagan, secan y lubrican, es decir, que cumplen los 4 pasos esenciales.

La limpieza interna exhaustiva de los instrumentos es crucial para la asepsia, y el reto para un proceso de mantenimiento automatizado es asegurar la limpieza de los tubos de spray, las partes de los engranajes y los rodamientos de bolas. Normalmente, la limpieza interna se realiza mediante un detergente diluido presurizado introducido a través de los componentes internos del instrumento. Esto cumple con los principios de limpieza descritos anteriormente (círculo de Sinner) combinando productos químicos (detergente), fuerzas mecánicas (presión del aire) y temperatura por un tiempo definido. Algunos dispositivos enjuagan los instrumentos con vapor.

Una limpieza eficaz requiere que se equilibren correctamente los cuatro factores vistos en el círculo de Sinner. No hay ningún problema en aplicar productos químicos a una temperatura definida por un tiempo concreto en las partes exteriores de los instrumentos. No obstante, el reto tiene en cuenta el factor principal que falta, es decir, cómo generar la acción mecánica. Como se menciona anteriormente, si se reduce un factor, la pérdida debe compensarse aumentando uno o varios factores. Por lo tanto, si no se aplica o se aplica una pequeña acción mecánica (nebulización), debe intensificarse la concentración y/o dureza del producto químico. La temperatura de funcionamiento y/o el tiempo de contacto también deben, por tanto, aumentarse.

Una concentración demasiado elevada de productos químicos podría dañar los instrumentos y exige un enjuague adicional. El exceso de aplicación de productos químicos en los instrumentos de transmisión podría provocar una reducción drástica de su vida útil y un incremento de los costes de reparación.

Los dispositivos de gama alta ofrecen una lubricación perfecta. Mediante aire presurizado se vierte una pequeña gota de aceite a través de las partes mecánicas. El aceite sobrante se retira en una segunda fase mediante un flujo de aire comprimido que deja una fina capa de lubricante en los componentes mecánicos. Este sistema de lubricación resulta muy eficaz y más económico comparado con los botes de propelentes.

Proceso de mantenimiento con Assistina 3x3

Durante más de 125 años, la empresa familiar W&H Dentalwerk ha sido uno de líderes mundiales en la distribución de instrumentos y dispositivos odontológicos. Su negocio principal es la fabricación de instrumentos de transmisión, unidades de limpieza y mantenimiento, y esterilizadores de vapor. W&H ha acumulado una significativa experiencia y conocimiento al estar presente en estos campos durante décadas.
Al diseñar la nueva Assistina 3x3, el objetivo era cumplir los 4 pasos esenciales del proceso de tratamiento previo al combinar los parámetros relevantes para ofrecer el máximo nivel de seguridad para los usuarios y pacientes y mantener la integridad a largo plazo de los instrumentos.

Los ingenieros lograron diseñar una unidad de mantenimiento innovadora que ofrece una limpieza minuciosa de los componentes internos y una limpieza externa óptima gracias al anillo de limpieza que recorre los instrumentos, pulverizando una solución de limpieza a una presión muy elevada a través de seis boquillas de spray. Siguiendo los principios del círculo de Sinner, la acción química, es decir, la cantidad de detergente, podría reducirse drásticamente a una concentración muy suave gracias a la elevada acción mecánica.

Este sistema patentado evita el calentamiento de la solución limpiadora y de los instrumentos. Esto también ha reducido el tiempo de ciclo general a 6:30 minutos y por tanto reducido el coste de mantenimiento por instrumento a unos pocos céntimos. Este tipo de limpieza externa no puede reproducirse manualmente, ya que al eliminar el cepillado y el frotado, también evitamos los microrrasguños en los instrumentos que pueden albergar futuros residuos.

Assistina 3x3
Christian Stempf
Christian Stempf
Asesor de higiene del grupo W&H

Acerca del autor

Christian Stempf cuenta con una amplia experiencia dentro de la industria odontológica europea. Ha trabajado en la prevención de infecciones y esterilización durante más de 20 años. Es miembro del Comité Europeo de Normalización que formuló la primera norma para los esterilizadores de vapor pequeños. Adquirió una valiosa experiencia y conocimiento práctico gracias a sus actividades diarias y contactos con profesionales sanitarios y expertos en el campo de la prevención de infecciones de todo el mundo. Christian Stempf comparte su experiencia ofreciendo conferencias independientes y objetivas destinadas a un público experto sobre el tema de la esterilización y prevención de infecciones.