Una historia de éxito



La empresa dental W&H fue fundada en el año 1890 por los mecánicos de precisión berlineses Jean Weber y Hugo Hampel (W&H). Puede decirse que iniciaron una historia pionera, pues crearon la empresa en la que se fabricaron por primera vez piezas de mano y contra-ángulos con accionamiento mecánico en Europa. En el año 1944, W&H se trasladó de Berlín (Alemania) a Bürmoos (Austria) y, más tarde, en 1946, los aliados designaron al cónsul DI Peter Malata administrador de la empresa.

El 20 de mayo de 1958, Peter y Hilde Malata adquirieron la empresa dental en Bürmoos (Austria). W&H siguió creciendo, y junto con las primeras ampliaciones de edificios en Bürmoos, en 1964 se abrió la primera filial de W&H, W&H Deutschland. Posteriormente, les siguieron otras filiales en Austria, Francia, Italia, Suecia y Gran Bretaña, entre otras.

El 1 de diciembre de 1996, el ingeniero Peter Malata jr. asumió la gerencia. En esta época se pusieron en práctica nuevas estructuras de gestión: W&H se convertía así en un equipo fuerte y orientado al futuro que sabía reaccionar con flexibilidad a las necesidades del mercado. En 1999 se inauguró el centro de producción W&H Sterilization en las cercanías de Bérgamo, Italia. La empresa continuaba así la historia de éxito de W&H. Entre los años 2000 y 2009, W&H no solo amplió su línea de productos, sino también el emplazamiento de producción de Bürmoos.

En la actualidad, W&H tiene representación en más de 110 países de todo el mundo. Gracias a una red de comercialización perfectamente organizada, un gran número de filiales y muchos distribuidores internacionales, la empresa familiar W&H se ha convertido en un líder mundial en el sector de la tecnología dental.

Museo Odontológico de W&H

Museo Odontológico
de W&H

Piezas de exposición únicas
en la excelente colección
desde 1890.

¡Pasen y vean!


Información destacada

Más del 90% de los artículos productos siguen operativos. Las piezas expuestas han sido restauradas con gran esmero y, en parte, reconstruidas con recambios reconstruidos según las especificaciones originales. Los objetos más antiguos son piezas de mano y contra-ángulos de la década de 1890, así como el Instrumento Universal de 1895, patentado en aquella época.

También puede admirarse una silla de tratamiento original de Adam Schneider, que data de 1935, y que se accionaba exclusivamente mediante aceite a presión, controlada por un pedal. Otras dos de las muchas curiosidades consisten en percibir el sonido de un motor colgante de 1950 y en observar el mundo odontológico desde la perspectiva de nuestros progenitores.

El Museo de W&H está especialmente orgulloso de poder presentar productos de prácticamente todas las épocas. Por ejemplo, en 1946 W&H demostró tener un gran ingenio con su programa de emergencia para la creación de puestos de trabajo, produciendo rulos y peinetas onduladas nada menos que a partir de latas de queso y de galletas de las fuerzas de ocupación americanas.

Piezas de exposición únicas

Desde los tiempos de la producción en Berlín y de la posterior producción en Bürmoos, se ha ido formando un verdadero cofre del tesoro con antiguos instrumentos odontológicos, cuidadosamente clasificados y registrados: algunos ejemplos son el taladro accionado a pedal mediante correas, modelo de 1900, un taladro de montaje vertical, modelo de 1935, un motor técnico colgante con cojinetes deslizantes, una balanza de dosificación de amalgamas, piezas de mano y contra-ángulos de los siglos del 19 al 20, una pieza de mano motorizada de 1939 y diversos accesorios de tratamiento odontológico.

La mayoría de las visitas al museo se producen como complemento de visitas a la fábrica. Los visitantes se deleitan con la excelente colección del Museo Odontológico de W&H y con las innumerables anécdotas e historias que les narra el conservador del museo que lleva décadas trabajando para W&H y por tanto es un gran conocedor de la compañía y de su historia.