Cuidados postoperatorios individuales para la periodontitis: informe de usuario

Información a los usuarios de Tigon+, Eva Lädrach
Primera publición: Quintessenz Team-journal 49 (2019) No. 9

Introducción

Apesar de la mejora de la salud bucodental y del aumento de la concienciación sobre la importancia de la higiene oral, el 10 % de la población de todo el mundo, es decir, aproximadamente 743 millones de personas, están afectadas por periodontitis [1]. De hecho, después de 30 años, la periodontitis y la caries siguen siendo dos enfermedades a las que me enfrento a menudo en el día a día de mi profesión. Sobre todo las personas mayores padecen periodontitis en muchos casos [2]. No obstante, si se diagnostica tiempo, la que es la sexta enfermedad más frecuente del mundo [1] puede tratarse de forma satisfactoria.

Precisamente en los pacientes que padecen periodontitis, realizar higiene bucodental periódica es extremadamente importante para estabilizar la situación periodontal. Sin embargo, como estos pacientes suelen presentar bolsas periodontales profundas, cuellos dentales expuestos y sangrado al sondaje (BOP, por sus siglas en inglés) y, además, los dientes son muy sensibles, la limpieza dental profesional suele ser muy dolorosa. Los equipos especiales, como el Tigon+, permiten realizar un tratamiento eficiente, pero suave y relativamente agradable. Esto afecta positivamente al cumplimiento de las citas de revisión por parte del paciente, lo que a su vez ayuda a estabilizar la situación periodontal y, además, permite conservar los dientes naturales durante más tiempo.

Mi labor como higienista dental en la Clínica de Periodoncia de la Universidad de Berna, Suiza, incluye sobre todo atender a pacientes que padecen periodontitis. Estos llegan a nosotros después de recibir el diagnóstico de periodontitis en la consulta de medicina general, o por su propia iniciativa, tras percibir que se les mueven los dientes o les sangran las encías, o al sentir dolor o inflamación. Tras someterse a un tratamiento inicial de manos del odontólogo, los pacientes llegan a mí a la consulta de revisión y, después, todo el equipo de odontología y yo seguimos tratándoles durante muchos años. La asistencia y el tratamiento que reciben de por vida me plantean nuevos desafíos a diario.

Informe del caso

El siguiente caso clínico se refiere a un varón nacido en 1967 con periodontitis crónica en estadio muy avanzado y afectación de la furca. La primera exploración mostraba bolsas periodontales generalizadas de 6 a 8 mm de profundidad. El paciente acudió a nuestra clínica por primera vez en el año 2011. La última visita al odontólogo antes de comenzar la terapia en nuestra clínica se había producido hacía más de diez años. El paciente fumaba aproximadamente medio paquete de cigarrillos al día. Al comenzar el tratamiento, fue preciso extraer algunos dientes que no era posible conservar. En el año 2012, se procedió a una fase de higiene por primera vez. Tras realizar una nueva evaluación, se llevaron a cabo intervenciones del colgajo (es decir, colgajo de Widman modificado) en los cuatro cuadrantes. Como consecuencia del tratamiento periodontal activo, surgieron recesiones masivas y generalizadas de 3 a 4 mm de profundidad con cuellos dentales expuestos a los que el paciente reaccionó de forma muy sensible. Además, en varios puntos se diagnosticaron caries radiculares. Desde 2014, el paciente acude a mi consulta periódicamente para citas de revisión.

Gracias a la retirada delicada de placa y de biofilm, es posible mantener la situación periodontal en el mismo nivel

Un tratamiento periodontal comprende varios pasos. Tras el registro y la evaluación de los hallazgos indicados, procedemos a informar de forma exhaustiva al paciente y a establecer el tratamiento y los objetivos que pretenden alcanzarse con él. En este punto, es decisivo que el paciente esté motivado para seguir una correcta higiene bucodental en casa. En el caso de que los hallazgos así lo exijan, se consulta a la odontóloga que lleva su caso. Los deseos del paciente también influyen de manera fundamental en el tipo de tratamiento. No obstante, el último de los objetivos es siempre conservar la dentición y la función masticatoria.

Tras el diagnóstico, la información y la comunicación correspondiente, se eliminan los depósitos de placa dura y blanda, con cuidado y de forma delicada. Para ello, se realiza una depuración mecánica y manual supragingival y, en su caso, subgingival de las bolsas profundas activas. Aquí la combinación de instrumentos mecánicos y manuales permite tratar de forma óptima y completa el biofilm y la placa. En la última fase del tratamiento, el pulido final con una pasta de pulido sirve para retirar el biofilm y las posibles decoloraciones. Para mí, esta no solo es una parte decisiva e imprescindible del tratamiento, sino que también representa un paso agradable para el paciente. Una buena sensación en la boca anima a la mayoría de los pacientes a mantener una buena higiene bucodental en casa después de acudir a las citas de revisión, lo que contribuye a estabilizar su situación periodontal y a evitar la formación de lesiones cariosas.

Como los pacientes que padecen periodontitis suelen tener cuellos dentales expuestos, es imprescindible retirar los depósitos de placa dura y blanda de la forma más delicada posible. Mis pacientes pueden estar seguros de que conmigo recibirán un tratamiento profesional que, por un lado, será indoloro y, por otro lado, será completo y en ningún caso superficial. Los equipos e instrumentos de alta calidad que utilizamos ayudan a cumplir estos requisitos.

En este caso clínico, el Tigon+ permitió retirar el biofilm e irrigar las bolsas al máximo, sin agredir los tejidos y de una forma relativamente agradable para el paciente. Antes de 2016, el tratamiento en las citas de revisión consistía en el llamado raspado profundo (en inglés, «deep scaling») con ayuda de instrumentos manuales y mecánicos (curetas de Gracey), lo que resultaba muy doloroso para el paciente. Además, los instrumentos manuales no permitían llegar al fondo de la bolsa. En consecuencia, el tratamiento en dichas citas de revisión suponía siempre un enorme reto, tanto para el paciente como para el odontólogo encargado del tratamiento. En agosto de 2016, el paciente se sometió por primera vez a un tratamiento con el Tigon+ y experimentó mucho menos dolor durante el tratamiento. La razón es que la limpieza y la irrigación de las bolsas se realiza de forma delicada con los tejidos duros y blandos y, a pesar de todo, obtiene resultados eficaces, lo que se debe en parte al agua calentada a la temperatura corporal y a la frecuencia de funcionamiento del Tigon+, que proporciona una sensación agradable y, en consecuencia, supone un valor añadido para el paciente. El tratamiento delicado y agradable también tiene un efecto positivo sobre el sangrado al sondaje y reduce el número de bolsas activas.

Las publicaciones internacionales demuestran que el sangrado al sondaje es un indicador clínico del avance o de la estabilización de la enfermedad periodontal [3]. Así, se ha constatado que el aumento del número de puntos con sangrado al sondaje está asociado a un retroceso de la periodontitis y a un aumento del riesgo de un colapso periodontal [4, 5, 6], mientras que la ausencia de sangrado al sondaje representa un buen indicador de la estabilidad periodontal [7, 8]. También la profundidad de las bolsas, que está relacionada con el sangrado al sondaje [4], también influye en la estabilidad periodontal.

La figura 1 muestra la mejora periodontal a partir del estadio periodontal en el que comenzó el tratamiento con el Tigon+.

Figura 1: La proporción de sangrados al sondaje se ha reducido notablemente desde agosto de 2016. Mientras que, al comenzar a utilizar el Tigon+ el 22 de agosto de 2018, el 18 % de todas las mediciones seguían mostrando un sangrado al sondaje, apenas dos años después esta cifra es de solo el 5 % (imagen cedida por cortesía de Eva Lädrach, de la Clínica de Odontología de Berna).
Figura 2: Tomando como ejemplo una paciente de 52 años, puede observarse la forma en la que, con ayuda de la punta 1P recta y estrecha, que puede utilizarse de forma universal para el tratamiento con instrumentos de los dientes naturales, es posible retirar biofilm de forma atraumática, así como irrigar las bolsas con delicadeza.

Un tratamiento más agradable ayuda a cumplir las citas de revisión

Como la punta 1P larga y estrecha permite acceder muy fácilmente a las bolsas muy profundas y la potencia puede ajustarse de forma individual, es posible retirar el biofilm e irrigar la zona con sumo cuidado (consulte la figura 2, donde se muestra la punta 1P en un diente natural de una paciente de 52 años). Además, un algoritmo de regulación específico de W&H para el sistema oscilante de la punta del Tigon+ permite adaptar la frecuencia en función de las circunstancias externas. Es decir, la frecuencia de oscilación se ajusta de forma continua dependiendo de la presión, del suministro de líquido y de otras circunstancias, lo que permite una coordinación mucho más precisa de esta frecuencia. Basándonos en las declaraciones de los propios pacientes, estos perciben esta adaptación de la frecuencia y el agua atemperada como algo especialmente agradable y suave.

Asimismo, gracias al Tigon+, es posible administrar un tratamiento sin anestesia, pues el paciente es capaz de soportar perfectamente el dolor y no es necesario utilizar instrumentos manuales.

En el transcurso de los diversos tratamientos, se reduce la sensibilidad de los cuellos dentales, mientras que el uso periódico de una pasta dentífrica que contenga 5000 ppm de flúor mantiene bajo control las caries radiculares. De hecho, el efecto anticaries que tienen los dentífricos y los esmaltes con flúor se ha demostrado en numerosos estudios [9, 10, 11]. Por otro lado, la limpieza que el paciente realiza en casa se lleva a cabo con un cepillo ultrasónico y con cepillos interdentales

y, como se mantiene una buena comunicación con él, este toma plena conciencia de la importancia de su periodontitis. Además, al sentir menos dolor durante el tratamiento con el Tigon+, también aumenta su motivación para mantener sus citas de revisión con regularidad. Y, gracias al aumento de la frecuencia de estas visitas periódicas de revisión, no se forma apenas placa dura, por que solo es necesario retirar los depósitos blandos. Con el Tigon+, la situación periodontal se mantiene estable para alivio del paciente y, además, también se conserva la función masticatoria. El Tigon+ resulta así ideal para el tratamiento a largo plazo de pacientes con periodontitis en un estadio muy avanzado.

Aun cuando somos conscientes de que la situación periodontal sigue siendo delicada, la pérdida de los propios dientes puede retrasarse y, en consecuencia, aumentan las posibilidades de que se cumpla el deseo del paciente de conservar su dentición hasta el próximo año. Y esto es también un resultado muy satisfactorio y gratificante para mí.


Eva Lädrach
Eva Lädrach

Eva Lädrach comenzó su formación como higienista dental en 1984 en la Escuela de Higiene Dental de Berna, que por primera vez ese año acogió las primeras promociones de esta especialidad formativa. Desde entonces ha sido una higienista dental de vocación y ha trabajado en varias consultas privadas tras graduarse en la Escuela de Higiene Dental de Berna. Durante su carrera profesional, Eva Lädrach ha formado a asistentes de profilaxis e higienistas dentales y ha trabajado en la asociación profesional para defender los intereses de los higienistas dentales. Su principal objetivo siempre ha sido el bienestar de los pacientes. Ella ha trabajado durante nueve años como higienista dental en la Clínica de Periodoncia dirigida por el Profesor Anton Sculean en la Escuela de Medicina Dental en Berna.

Fuentes bibliográficas

  1. http://www.efp.org/publications/projects/perioandcaries/recommendations/Guideline03_Researchers.pdf
  2. https://www.bzaek.de/fileadmin/PDFs/dms/Zusammenfassung_DMS_V.pdf
  3. Joss A, Adler R, Lang NP. Bleeding on probing. A parameter for monitoring periodontal conditions ibn clinical practice. J Clin Periodontol 1994:21(6):402-8.
  4. Lang NP, Joss A, Orsanic T, Gusberti FA, Siegrist BE. Bleeding on probing fort he progression of periodontal disease. J Clin Periodontol 1986:13(6):590-6.
  5. Haffajee AD, Socransky SS, Lindh J, Kent RL, Okamoto H, Yoneyama T. Clinical risk indicators for periodontal attachment loss. J Clin Periodontol 1991:18(2):117-25.
  6. Gonzalez S, Cohen CL, Galván M, Alonaizan FA, Rich SK, Slots J. Gingival bleeding on probing: relationship to change in periodontal pocket depth and effect of sodium hypochlorite oral rinse. J Periodontal Res 2015:50(3):397-402.
  7. Lang NP, Adler R, Joss A, Nyman S. Absence of bleeding on probing. An indicator of periodontal stability. J Clin Periodontol 1900:17(19):714-21.
  8. Swedish Council on Health Technology Assessment. Chronic Periodontitis – Prevention, Diagnosis and Treatment: A Systematic Review [Internet]. Stockholm: Swedish Council on Health Technology Assessment (SBU) 2004. SBU Yellow Report No.169. SBU Systematic Review Summaries.
  9. Rugg-Gunn A, Bánóczy J. Fluoride toothpastes and fluoride mouthrinses for home use. Acta Med Acad 2013; 42(2):168-78.
  10. Clark DC: A review on fluoride varnishes: an alternative topical fluoride treatment. Community Dent Oral Epidemiol 10;1982;117–23.
  11. De Bruyn H, Arends J. Fluoride varnishes-a review. J Biol Bucc 15;1987; 71–82.