Los programas pueden personalizarse con el nuevo Implantmed

Precisamente en una consulta en la que existen varias personas que administran tratamientos y se aplican diversos conceptos terapéuticos, la modificación individual de los parámetros de servicio (velocidad, torque y cantidad de refrigerante) en una unidad quirúrgica representa un importante reto para el personal a la hora de preparar una intervención.

Con el nuevo Implantmed, cada usuario puede configurar los programas individuales en función del proceso de tratamiento de que se trate y estos quedan almacenados de manera permanente en la unidad. Mientras prepara la intervención, el asistente elige la configuración básica o los programas guardados para el odontólogo correspondiente. De este modo, por ejemplo, en las intervenciones de cirugía oral es posible ocultar los programas que no se necesitan, como la función de mecanizado para realizar roscas o el enroscado de implantes. Como operador veo solo los programas que son absolutamente necesarios para el tratamiento. La pantalla táctil puede manejarse de forma fácil y segura incluso después de adherir una lámina estéril, de manera que los parámetros del equipo puedan cambiarse sin necesidad de interrumpir la cadena estéril. Una característica especialmente distinguida es que la selección puede ajustarse de forma continua deslizando el dedo por una barra, por lo que ya no es preciso pulsar una y otra vez.

La iluminación de los instrumentos, que ahora se controla desde el motor, resulta particularmente eficiente, puesto que, incluso después de parar el instrumento, este puede utilizarse como una linterna para el campo quirúrgico. Además, como la unidad se utiliza con un pedal de control inalámbrico controlado por radio, el operador ya no tiene molestos cables por el suelo que puedan suponer un obstáculo. Otra ventaja destacada es la combinación del pedal de control para varios equipos, como Piezomed, que aumenta aún más la libertad de movimientos de las piernas.